A L.•. G.•. D.•. G.•. A.•. D.•. U.•.
“Bajo los auspicios de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones”
Trabajando desde 1943

martes, 16 de abril de 2019


A L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.

BOLIVAR MASON

Polémico por su vida, heroico por obra, adulado por fanáticos, desterrado por su pueblo, amado por muchas, y traicionado por tantos otros, Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco o como mejor lo conocemos, El Libertador, marcó un antes y un después en la historia latinoamericana, por hacer junto con otros compañeros, lo que muy pocos hacen, “no dar descanso a su brazo, ni reposo a su alma, hasta no haber roto las cadenas que nos oprimían por voluntad del poder español” así, él mismo lo describiría en su juramento en Roma, desde el Monte Sacro.
Bolívar es también conocido como el Hombre de las Dificultades, ¡y vaya que vivió dificultades! Y es que es un personaje que cuando tenía tres años, fallece su padre, siendo él de una familia mantuana, es decir, de una élite poderosa, donde el hombre representaba la cabeza y poder del hogar, desde entonces su estirpe queda incompleta, el pequeño Simón, el hijo de la viuda, pasó sus primeros años al lado de una madre enferma, que ni siquiera lo pudo amamantar, teniendo que cumplir tal rol sus negras esclavas, Hipólita y Matea, quienes se convirtieron en una figura materna para el niño, ya que cuando alcanzó los nueve años, su madre también murió.
Sin la tutoría de sus padres, Simoncito, como le decían los vecinos del sector, se solía ver realengo, haciendo travesuras por las calles de la Caracas de antaño, carente de afecto y de disciplina. Por tal motivo, su abuelo, toma cartas en el asunto y procura darle ese amor y crianza que demandaba el jovencito, sin embargo, al año siguiente, también muere. La tutela pasa a manos de sus tíos maternos, quienes eran unos seres ambiciosos y soberbios, y para aplacar la rebeldía de Simón, con quien tenían una pésima relación, contratan los servicios del maestro y filósofo Simón Rodríguez, para que se ocupara de la educación de su sobrino en las materias y estudios que la iglesia permitía para aquel entonces en las colonias españolas. Bolívar consigue un mundo fascinante en la lectura y cada libro que cae en sus manos lo devora, paga horas extras para estar estudiando junto a su maestro, hasta que finalmente sus tíos resuelven enviarlo a España a la edad de 15 años, para que continúe su formación y así mantenerlo lejos de los negocios familiares y administrar su herencia.
Al año siguiente, estando en Madrid, se enamora perdidamente de María Teresa Rodríguez del Toro, una chica dos años mayor que él y de una familia relacionada a las élites y el poder en las colonias, pero no es hasta cumplir los 18 años que puede casarse con ella, y de inmediato se la lleva a vivir a Caracas, sin embargo, el clima tropical de las tierras del Libertador, no eran aptas para la joven europea, y a tan sólo ocho meses del matrimonio, la muerte vuelve a hacer de las suyas en contra de Bolívar, llevándose a su esposa a raíz de una fiebre amarilla. Juró y cumplió nunca más volver a casarse.
El joven Bolívar, quien ya viudo, a sus 20 años, volvió a Europa para entregarle las pertenencias de su difunta mujer a su suegro, y perderse en los placeres que ofrecía la cosmopolita Paris de 1803, a causa de su sufrimiento, se solía ver al caraqueño, ebrio en bares, despilfarrando su dinero en juegos de azar, restaurantes lujosos y burdeles. Sin embargo, sabía que su espíritu agonizaba entre las pasiones. Un día en la casa de su prima Fanny, conoció al geógrafo, astrónomo,  naturalista y humanista, prusiano Alexander Von Humboldt, quien regresaba de hacer investigaciones en Venezuela y con quien habló por largas horas, de la biodiversidad venezolana, d

e sus paseos por el Orinoco, los Tepuyes y el Salto El Ángel, así como de los nevados picos en Mérida. El botánico, quedó maravillado con la cultura y la intelectualidad de Bolívar y a su despedida le regaló algunos libros, entre ellos, uno referente a la mas.·.
Bolívar al enterarse que su maestro, Simón Rodríguez, se encontraba en Francia, quien, debido a que era perseguido por la inquisición, se cambió el nombre a Samuel Robinson, sale a su encuentro. Sin embargo, éste no llenó el vació emocional que el viudo buscaba, Rodríguez se ocupaba de otros asuntos intelectuales, y le parecía patético el dolor de Bolívar a causa de una mujer, le diría “eres tan pobre que sólo tienes dinero”.
Bolívar nuevamente hundido en la depresión se encierra por más de un día en la pensión donde vivía, no salía ni a comer y estaba contemplando el suicidio. Rodríguez es informado y lo busca, y le propone salir a conocer Europa caminando. En los varios meses de su recorrido, el maestro, lo llevó a visitar a varios de los lugares donde quienes fueran sus amigos, habían desarrollado muchos de sus mejores ensayos, los cuales Bolívar había tenido la oportunidad leer y habían influenciado en él, entre ellos, el lugar favorito de Rousseau, la casa de Voltaire, conoció en persona a Gay Lussac impulsador de los vuelos aerostáticos, Simón La Place, creador de la teoría la Formación del Universo, estuvo en la coronación de Napoleón como emperador. Lo que más le llamaba la atención a Bolívar de todos ellos, era su adhesión a la mas.·. inclusive la de su propio maestro, a quien le solicita penetrar en los Aug.·. Mis.·. El viaje culminaría con Simón Rodríguez dejando a Bolívar en las puertas de la Log.·. Saint Alexandre D ́ Escoses. No se volverían a ver, hasta luego de 25 años.
El caraqueño recibe el grado de Ap.·. y luego de siete meses de continuos trabajos, previo a su retorno a Venezuela, le es otorgado el grado de Comp.·. Ante esto hay diversas teorías, algunos aseguran que El Libertador pertenecía a una Log.·. Op.·. por lo tanto sólo trabajaban hasta el segundo grado. Lo importante es que Bolívar encontró en la Or.·. el amor fraternal y los HH.·. que sembrarían en él los principios y valores que definirían su personalidad, para hacerlo trascender a la inmortalidad.
Y es que ¿acaso no es esto de lo que se trata la Mas.·.? El refugio para nuestras inquietudes más íntimas relacionadas al saber, que está destinada para aquellos hombres que buscamos en nuestros corazones la fuente de la verdad, sujeta a los principios y valores éticos, para que podamos contribuir a la sociedad, en su desarrollo pleno, por medio de la libertad, el respeto, la fraternidad, la tolerancia, entendiéndonos como iguales, hijos todos de un solo Creador Universal, que puso dentro de nosotros los elementos de su obra y que por medio de las herramientas que nos da la mas.·., levantar su templo sagrado en cada uno de nosotros, porque no hay Mas.·. sin MM.·., y nuestros actos son los que definen a la Or.·. aun y cuando lo que realizamos, no lo hagamos en nombre de ella, de ahí nuestra gran responsabilidad como miembros de esta Honorable Sociedad.
HMCAM

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